La neutralidad en la red a efectos práctios significa nada mantener la internet como una red multipropósito que gracias a tcp/ip da la misma prioridad a todos los datos que pasan por ella y que es más una plataforma que un medio de comunicación. Sin embargo, existen algunos incentivos perversos para que las empresas de telecomunicaciones no cumplan con ese simple principio de abstenerse de meter mano a los datos, que son:
1.- Privilegiar cierta clase de contenidos (ya sea porque o están integrados con una compañía de medios o servicios determinada, les pagan o porque les cobren en un futuro) que se traduce en ingresos económicos.
2.- Impedir cierta clase de contenidos o tráfico (torrent, ares, la mula, limewire, usenet), que, casualmente, son los que más usan la infraestructura de red y las velocidades prometidas, por lo que pueden saturar sus redes y afectar la capacidad de ofertar a más gente velocidades que no podrían sostener a todos sus clientes.
3.- El riesgo que los proveedores de contenido demanden a los ISP’s por las violaciones al copyright de los usuarios.
En ese escenario, nuestro país se encuentra a un paso de ser el primer estado en promulgar una ley que consagra como principio la Neutralidad en la Red, que no voy a entrar a explicar pero pueden verlo en Neutralidad Sí.